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Flotas pesqueras chinas saquean el mar de Ecuador

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Flotas pesqueras chinas saquean el mar de Ecuador

Las Islas Galápagos se encuentran ubicadas aproximadamente a 600 millas náuticas de la costa ecuatoriana.

Este lugar privilegiado donde confluyen múltiples corrientes oceánicas de diferentes direcciones y a diferentes niveles de temperatura ha hecho que sus aguas sean colonizadas por una muy diversa especie marina, convirtiéndolo en un verdadero “santuario marino”.

China es una potencia continental poseedora de un extenso litoral. Su extensión es de 9.596.900 Km2 , (37 veces la superficie de Ecuador), y posee la flota pesquera más grande del mundo, el interés de los chinos por las riquezas contenidas en los mares latinoamericanos, fue advertida hace ya varios años por múltiples organizaciones ecologistas.

Es importante mencionar que la flota pesquera china representa una grave amenaza para la seguridad alimentaria del país y del mundo en general, porque afecta de manera directa al ecosistema, donde los tiburones se encuentran al inicio de la cadena alimenticia. Según los pescadores de Galápagos, son los tiburones quienes se encargan de mantener el equilibrio de las poblaciones de lobos marinos; quienes a su vez, se alimentan de los peces que sirven para el consumo humano; si esta cadena se rompiese por la desaparición de los tiburones, la proliferación de lobos marinos provocaría a la larga la desaparición del pescado en las islas, afectando la alimentación de sus pobladores.

CONVEMAR

La principal ventaja de ser país miembro pleno de la CONVEMAR, radica en poder invocar su mandato legal, que promueve el uso pacífico de los mares y regula todos los asuntos relativos a las especies marinas y oceánicas.

El hecho de que el Ecuador haya adherido y ratificado su adhesión a la CONVEMAR, resulta muy conveniente para la defensa de sus derechos como Estado ribereño frente a un delito ambiental cometido fuera de sus aguas jurisdiccionales, ya que permite aplicar sanciones a los infractores, que son reconocidas por todos los países miembros de la Convención, incluido el país de bandera del barco capturado. En la eventualidad de que el país no fuese parte de la CONVEMAR, podría haber sancionado un delito cometido en su jurisdicción nacional de 200 millas –no reconocida internacionalmente- por un barco de bandera que solo reconoce hasta 12 millas de mar territorial, por ser China un Estado miembro de la CONVEMAR, sanción que hubiese sido fácilmente anulada en los tribunales internacionales.

La sugerencia de crear zonas protegidas más allá de la jurisdicción nacional es válida siempre y cuando el país cuente con los medios necesarios para protegerlas; estamos observando que desde hace ya varios años, el Ecuador ni siquiera cuenta con las capacidades necesarias para vigilar los espacios marítimos de jurisdicción nacional.